No me voy a basar en muchos indicadores microeconómicos ni macroeconómicos para decir lo siguiente.
Esta semana hemos conocido, aparte del inesperado "descenso" del paro estadounidense, que la renta per cápita de Gran Bretaña se encuentra en niveles del 2005. David Cameron se ha atrevido a decir que esto puede que sea sólo el principio, ya que se estima un reajuste continuado durante los próximos años. Deberán llevar a cabo más reformas y ajustes en sus gastos. En España estamos a niveles por debajo del año 2000.
Pero a lo que voy es a la perspectiva que tengo sobre la evolución de las bolsas europeas ante el descenso de la capacidad adquisitiva de los ciudadanos y, por ello, al encarecimiento de la vida. Me estoy dando cuenta que esta recesión de nuestros bolsillos puede conducir a un repunte hacia máximos históricos de la Bolsa española.
Está demostrado con números, que en tiempos de auge nadie ahorra, todo son gastos y malgastos y la preocupación por salvaguardar el patrimonio a medio y largo plazo se hace casi invisible, sobre todo en nuestro país, debido a nuestra característica cultural, debido al Sol. Es la causa del crecimiento económico. Pero, en tiempos de crisis la gente busca desesperadamente herramientas que ofrezcan mayor rentabilidad y de cara al futuro, ya que una crisis se hace largo mentalmente, se sufre. Y, como digo, está demostrado. El índice de ahorro en España es la más alta desde los inicios de la democracia.
Por tanto, ante unas perspectivas negativas en la capacidad adquisitiva, claro que a corto plazo puede afectar negativamente a los parqués. Pero estoy convencido de que ese dinero que ahorramos todos abriendo cómodos depósitos de las cajas de ahorro y de los bancos, va a acabar en los valores del Ibex y de los demás índices internacionales. Es un hecho, y lo saben. Las entidades financieras suelen utilizar el dinero de los clientes para recuperar el valor de sus acciones.
En resumen, ante la cada vez más aguda desesperación por buscar trabajo y conseguir rentabilidades mayores por una mala percepción de la economía, preveo una bajada de la renta fija, causando un incremento sin techo de la renta variable durante dos o tres años, hasta alcanzar los 16.000 puntos históricos, o por lo menos los 15.000. No me baso ni en análisis técnicos, ni en indicadores de la repera ni nada. Lo que veo es una necesidad de dinero y por tanto una mayor aceptación de riesgo por parte de los particulares en general. España puede liderar esta subida en Europa, y parece que ya está siendo así.